La diosa Galanter

15 diciembre, 2011 | En Sin categoría | Un comentario

Ahí está ella, tocando la pandereta con toda la gracilidad y la elegancia del Universo, siempre contenta, emanando felicidad, como en mi cabecera con las maracas. Y encima no se puede ser más impresionantemente guapa, creo que eso es un hecho inconstatable. Es Mareva Galanter, que ayer estuvo en Madrid acompañando al grupo Nouvelle Vague en su gira de presentación de su nuevo disco (del cuál por cierto creo que tocaron poco más de tres canciones) en Madrid. Nosotros íbamos sobre todo a verla a ella, para qué nos vamos a engañar, aunque el concierto estuvo estupendo y superó con creces nuestras expectativas. Fue la fiesta del baile y del viva la Pepa.

A Mareva la conocí hace ya unos años gracias al Sr. Lansky, que sabe bien lo que puede llegar a convertirse para mí en una obsesión. La chica había sido Miss Francia, presentadora de televisión de programas muy entretenidos y se había reconvertido en cantante yeyé. Su primer álbum, ‘Ukuyéyé’ era una recopilación de versiones de Serge Gainsbourg o Jacques Dutronc y de canciones sesenteras como “Bang Bang”, “Les cornichons” o “Pourquoi pas moi”. En la portada ella se chupaba un dedo con pose inocente mientras que en el libreto interior se dedicaba a hacer monerías.
Lo tengo gracias al Muñeco, que me lo trajo de Francia, y ahora tiene su peso en oro, porque está dedicado por la señorita.

Pero vayamos por partes. Nosotros, que andábamos nerviosos y desesperados, nos colocamos en primera fila, delante de un escenario casi a ras del suelo. Elegimos micrófono, el del centro, porque pensamos que ahí se pondría Mareva. Acertamos. Cuando entró, el público se quedó mudo. Tardé como cuatro canciones en recuperarme. Cuatro canciones en las que, además, Mareva y la cantante principal del grupo, Liset Alea (también estupenda), protagonizaron una especie de tonteo lésbico entre provocativo e inocente que calentó al personal. Evidentemente no creo que nadie se fijara en los músicos y verdaderos artífices del proyecto, que quedaban, supongo que voluntariamente, desplazados a un segundo plano. El verdadero espectáculo se concentraba en Mareva y Liset (esta última, desde luego, se dejó la piel en el escenario con su potencia vocal y física). Comenzaron con ‘Master and servant’ y ‘Guns of Brixton’. Lástima que el sonido en las primeras canciones fuera bastante lamentable. Después invitaron al escenario a la también modelo María Reyes (sí, esa que fue miss España) y la cosa empezó de verdad a ponerse emocionante cuando se cambió de idioma al francés con ‘Ou veux tu que je regarde’ y ‘Putain putain’, desembocando en varias apoteósis finales como la versión de Blondie ‘Rapture’ con Lisbet acompañada únicamente de la batería y ‘Bela’, con una puesta en escena de lo más teatral con Mareva sentada de rodillas e iluminada como una diosa.
Ya en los bises, recuperada de la impresión y decidida a que la diva se fijara en mí, saqué la portada del “Ukuyéyé”, y Mareva respondió con una alegría que le hizo dar saltitos y soltarse la melena.
Ay, esto de conocer a los mitos, qué cosa más tonta y que feliz le hace ponerse a uno.
Claro que para cosas locas la que hizo Mario, que tras el concierto tomó como reliquia el botellín que la Galanter había dejado en el escenario y en vez de dejarlo como objeto de culto, ahí embalsamado, no se le ocurrió otro disparate que terminarse el agua que quedaba con la excusa de poner los labios donde los había puesto ella. Hala! qué manera de desperdiciar un material reverencial tan jugoso…
De todas maneras terminamos hablamos con la chica (que me debe llevar un metro de altura), aunque de forma más breve de lo que nos hubiera gustado, la tocamos (es de seda) y le dijimos que la queríamos y la amábamos y no sé cuántas cosas más, las pocas que nos dio tiempo. Ojalá viniera alguna vez a presentar sus canciones y ya la gloria sería completa.
Sí, ha sido una entrada de fan, pero qué queréis que os diga, no siempre se ve en directo y se tiene la oportunidad de conocer a Mareva Galanter.

“Que yo canto en español”

12 diciembre, 2011 | En Sin categoría | 2 comentarios

El miércoles tenemos una cita en la sala Penélope para ir a ver a la banda francesa Nouvelle Vague. Hoy, preparándonos para la función y ensayando coreografías, hemos escuchado a fondo su último disco, ‘Couleurs sur Paris’, en el que realizan versiones utilizando a buena parte de las cantantes francesas más destacadas del momento, entre las que se encuentra Yelle, Camille, Cocoon o Soko. Sí, no les van los nombres de más de dos sílabas a estas chicas, está visto, pero es que ellas son así de sofisticadas. Igual me cambio el nombre y a partir de ahora me rebautizo como Chin Chin, es algo a valorar. Entre las que mantienen nombre y apellidos intactos están Adrien Pauly (que es la novia del hijo de Jodorowsky y a la que idolatramos por parecer borracha en sus vídeos y por haber trabajado varias veces con Chabrol), Vanessa Paradis (que por mucho que se esfuerce y se vista de colores ácidos en reportajes fotográficos demenciales está un poco pasada la señora), Mareva Galanter (mito erótico yeyé que tiene el privilegio de tocar las maracas en mi cabecera) y Olivia Ruiz, en la que nos vamos a detener mínimamente hoy (porque la chica da para mucho).

La canción que acomete la muchacha en el álbum de ‘NV’ no es otra que ‘Mala vida’; sí, aquella que cantaba Manu Chao y que se convirtió en un hit en su momento. Como Olivia es una mujer de raza (al menos eso debe creerse ella) y de sangre torera, se ha empeñado en cantar en la lengua de sus abuelos todo lo que se le ponga por delante. El resultado no solo es que nos martiriza con su empeño en cada disco que saca, sino que encima, cada cosa que se canta en castellano en Francia, termina cayendo en sus manos. Y ella encantada, claro, porque debe creerse que lo hace fenomenal.

La primera vez que nos torturó con su maravillosa dicción y su temperamento latino mal entendido fue en esta espantosa canción titulada ‘Quijote’. De tan horrorosa crea cierta fascinación:


Como habréis visto, el concierto está grabado para Radio 3, y es que tuvo la delicadeza de grabar su primer LP también en castellano, que se llamó ‘La chica chocolate’.

Pero realmente su mayor hito vendría con el lanzamiento de su siguiente trabajo: ‘Miss Meteores’, que incluía la joya bizarra ‘Quédate’, cantada a dúo con un hombre que más tarde descubrimos era su padre. Desde el primer momento que escuché la canción, decidí amar a Olivia frente a todo. Y es que no puede ser más genial una canción que comienza con la estrofa “Quédate conmigo abuela”, que termina como si se tratara un himno de Ennio Morricone (con esos coros que ponen la piel de gallina) y que se arma tanto lío con las cerezas y los cerezos. En este vídeo no se alcanza a apreciar la dimensión del dislate, pero os recomiendo encarecidamente que os hagáis con el disco, que además, consiguió alzarse como el mejor en Francia en los Premios de la Música.


 

Ahora acomete este ‘Mala vida’ con Nouvelle Vague y termina saliéndole una versión que parece cantada por Bebe.
Es igual, la chica es estupenda y que cante como quiera, aunque para mí que le queda mejor en francés…

El director jurásico

11 diciembre, 2011 | En Sin categoría | Un comentario

Hoy es el cumpleaños del director Manoel de Oliveira. Cumple 103 años y sigue en activo, lo que demuestra que seguramente nos encontremos ante un especímen sobrenatural o ante un superhéroe mutante, a saber. A mí que la gente esté tan sana a tan avanzada edad no deja de darme un poco de reparo, porque seguramente yo me encuentro mucho peor, y esas cosas me dan envidia. No sé quién me comentó que todos los días el buen señor se iba a nadar a la piscina, a hacer largos. Sinceramente, yo no veo nada claro el asunto.

En cualquier caso, celebramos el aniversario del gran director con una de las películas que más nos anonadaron en su momento: ‘El convento’, que no he vuelto a ver desde que se estrenó hace… dieciséis años! y que recuerdo vagamente quizás porque en ella todo era también algo inconsecuente y abstracto,  con Catherine Deneuve y John Malkovich deambulando y hablando de cosas incomprensibles. Era un disparate, para qué nos vamos a engañar, pero también hipnótica, misteriosa, fascinante…

 

 

Un poco de pastel de media tarde

10 diciembre, 2011 | En Sin categoría | 7 comentarios

Muchas han sido las versiones cinematográficas que se han realizado sobre la novela de Charlotte Brontë, ‘Jane Eyre’. Y después de ver la última realizada por el californiano Cary Fukunaga, llego a la conclusión de que ninguna ha estado a la altura de las circunstancias.

En esta ocasión es la apática Mia Wasikowska quien se pone en la piel de la heroína romántica, y el supuestamente buen actor Michael Fassbender en la de Rochester. La pobre chica es más sosa y tiene menos sangre que una escoba y Fassbender, por mucho que reconozcamos que es muy atractivo y que tiene enormes atributos, lo cierto es que no logra desarrollar los matices de un personaje mucho más atormentado, inestable e impetuoso, arrollador, de lo que él proyecta en la pantalla.

En la nueva ‘Jane Eyre’ todo resulta demasiado relamido y descafeinado. El director parece más preocupado en pintar una postal con imágenes bonitas que puedan gustar a las lectoras del Vogue que en otorgarle a la historia toda su dimensión dramática. Por eso quizás se hayan elidido todos los capítulos más oscuros de la novela, no vaya a ser que resultara demasiado siniestra… Ni Jane Eyre tiene pinta de haber sufrido tanto, ni Rochester de estar sumido en la tortura existencial, y por supuesto también se ha suprimido la ambientación gótica de la mansión, el fantasma de la señora Rochester, la tensión malsana que genera en los personajes y todo el cúmulo de elementos románticos, más lóbregos, que sí estaban presentes, al menos, en anteriores adaptaciones. También se hecha de menos un mayor desarrollo de los personajes y una profundización en sus sentimientos: todo parece pasar sin transición alguna, sin ton ni son, sin evolución psicológica, sin el aprendizaje fundamental por el que va atravesando Jane Eyre durante la historia, sin que se vea por ninguna parte el deseo, la frustración, el miedo de los personajes. Por supuesto tampoco existe una crítica a la sociedad de la época (para qué meterse en tales reflexiones) y únicamente se expresa la libertad de la mujer como si se tratara de un anuncio de compresas.

A Mario le ha gustado sobre todo por el gorrito calado de las últimas escenas. A mí me ha parecido una ocasión desperdiciada de convertir este clásico en una película con nervio, potente, con estilo pero manteniendo ese espíritu incorruptible de la novela original  para acercarlo  las nuevas generaciones de espectadores.

PD: A pesar de todo, reconozco que la chica es mona y que el gorrito calado es enternecedor.

¿La chica de voz frágil?. Concierto de The Do en Madrid

9 diciembre, 2011 | En Sin categoría | 3 comentarios

Conocimos al dúo The Do hace unos años gracias al single On my shoulders, que se hizo enormemente popular en Francia, donde protagonizó incluso spots publicitarios. Sus integrantes son Olivia (finlandesa) y Dan (francés) y se conocieron haciendo bandas sonoras para películas indies, como ‘The Passenger’ (François Rotgen, 2005), con el guapo actor japonés Yusuke Iseya o ‘Camping Sauvage’ (Christophe Ali y Nicolas Bonilauri, 2005), con el gran Denis Lavant y la siempre morbosa Isild Le Besco, y para la más comercial ‘El imperio de los lobos’ (Chris Nahon, 2005), con Jean Reno. También se han internado en las composiciones para ballet y para teatro, lo que demuestra su versatilidad. Su música, una mezcla de ritmos, un cóctel de instrumentos que mezcla el pop, el folk, la electrónica, que practican la improvisación jazz (al menos en sus conciertos) y que derivan hacia los ritmos más psicodélicos y alucinógenos, incluso tribales de su último disco, es una verdadera explosión de matices y texturas, que abarcan desde lo más luminoso hasta lo más siniestro.

El pasado lunes tuvimos la oportunidad de verlos en la Sala Caracol y nos sorprendió la energía que desplegaron en el escenario. La aparente fragilidad de la voz de Olivia se convirtió en un verdadero torrente explosivo, capaz de alcanzar un espectro de timbres vocales inimaginados. Vinieron a presentar su último disco, ‘Both Ways Open Jaws’, compuesto por quince canciones que confirman la evolución del dúo hacia una mayor riqueza intrumental en sus canciones con respecto a su anterior disco, ‘A Mouthful’, en el que únicamente destacaban unas cuantas canciones. ‘Both Ways Open Jaws’ es doblemente rico y adictivo, con canciones como Gonna Be Sick!‘, el single Too Insistent, Bohemian Dances, The CalendarQuake, Mountain, Quake, pegadizas desde la primera escucha y muy variadas, como si cada una supusiera una reinvención.

En directo brillaron todas ellas. Olivia imprimió personalidad al escenario (como la nueva Nina Persson que parece destinada a ser) y Dan un poco de locura. Entre todos, una gran riqueza instrumental: baterías, guitarra y bajo, dos saxos, teclados y toda clase de utensilios de cocina para la percusión, así como juguetes electrónicos para animar la función. Entre las primeras canciones introdujeron el trallazo ‘Slippery Slope’, y la cosa continuó en materia de éxtasis durante la hora y media de concierto (a excepción de un algo más alicaído dueto que formó con un artista invitado) hasta que culminaron en los bises con una versión de Dust It Off desgarradora y que a muchos nos situó al borde del delirio.

No se pudo pedir más a una noche en la que se demostró que la aparente delicadeza puede transmutar en un radical estallido de rabia y fuerza emotiva.

Io ballo sola

8 diciembre, 2011 | En Sin categoría | 8 comentarios

Hace ya un montón de años, cuando se inició la moda de los blogs, empecé de manera muy modesta a publicar el mío propio. Se llamaba ‘Las aventuras de Lady Speiner’, y si no recuerdo mal, era un incauto repaso a los gustos extravagantes de los que hacíamos gala mi amigo Mario y servidora. Es decir: música francesa e italiana que gradualmente iba de distinguida a casposa, películas de terror y alguna que otra cosa más fina (poca, la verdad), repaso de revistas del corazón (ese Hola! con Carmen Martínez Bordiu rodeda de gorilas en la jungla…), de petardeo televisivo y la construcción de iconos hechos a la medida del dislate.

Después de todo este tiempo nuestros intereses siguen siendo más o menos los mismos, con la diferencia de que nuestro ámbito de acción ha pasado de estar reducido a una ciudad de provincias levantina sin mucho que hacer, a ampliarse el espectro a la mucho más entretenida vida en la capital. Han pasado muchas cosas desde que llegamos: hemos reído, llorado, nos hemos enamorado y sobre todo, nos hemos convertido en unos supervivientes.

Como dice nuestra adorada Loredana Berté, a partir de ahora, Io ballo sola.

Gracias al Sr. Lansky por hacer este espacio realidad, por conocerme tan bien y por contribuir de manera tan esencial a ser como soy.



Sólo hay un crimen mayor que jugar a ser Dios, y es jugar a ser Terry Gilliam. SrLansky, diseñador de este blog, es culpable de eso y de más