Tú & Yo (Io e te), de Bernardo Bertolucci (2012)

 

 

No sería difícil que Tú y yo se convirtiera en la última película dentro de la extensa carrera del director italiano Bernardo Bertolucci. Una enfermedad lo postró en una silla de ruedas y a sus 73 años de edad, la tarea de poder ponerse de nuevo detrás de la cámara parecía dificultarse cada vez más.

Sin embargo, el espíritu inquieto del cineasta lo impulsó a rodar esta historia pequeña, en la que necesitaba muy pocos elementos (un único espacio y dos actores) y que de alguna manera le daba la oportunidad de recuperar el empuje de sus inicios, hablando de las inquietudes, incertidumbres y desorientación de la juventud del momento, muy diferente a la que aparecía en sus primeros filmes pero que demuestra su particular capacidad para captar el diferente pulso de cada una de las dos épocas.
Mucho ha llovido desde que debutara en 1962 con la películas La commare secca, con guion de Pier Paolo Passolini, y de que se situara como uno de los directores más comprometidos políticamente en su país. Desde la militancia de izquierdas firmó películas fundamentales como Antes de la revolución (1964) o El conformista (1970). Sin embargo, su salto a la fama internacional llegaría con El último tango en París (1972) en la que se atrevió a introducir escenas de alto contenido erótico, quedando para siempre la película marcada por el escándalo, el morbo y la censura en muchos países.

A partir de Novecento (1976), el director aparcó las pequeñas historias para introducirse en grandes frescos históricos de dimensiones de producción apoteósicas, que culminarían con El último emperador (1987), ganadora de nueve Oscar de Hollywood.

En los últimos tiempos ha espaciado mucho sus proyectos. En 1998 firmó Asediada (1998), en la que regresaba al relato intimista dentro de una casa y que contenía trazos de crítica social en torno a la situación de la mujer en los países africanos. Pero su película más carismática dentro de su etapa de madurez fue sin duda Soñadores (2003), una mirada al Mayo del 68 desde la perspectiva de tres jóvenes en busca de su propia identidad.

 

 

Ahora los adolescentes de Tú y yo, poco tienen que ver con aquellos. Las inquietudes políticas han dado paso a un vacío ideológico total. Ya no queda nada de lucha, tampoco de utopía, solo dos jóvenes que, eso sí, tanto entonces como ahora, han de encontrar un rumbo dentro de sus vidas.

La película está basada en una novela de Niccolò Ammaniti (aquí publicada en Anagrama), y cuenta la historia del encuentro entre dos hermanastros en un sótano en el que permanecerán juntos durante unos días por distintos motivos. Él, Lorenzo, que apenas acaba de alcanzar la pubertad, es un muchacho introvertido y asocial, incapaz de comunicarse con sus compañeros, siempre aislado y escondido detrás de sus cascos y su música. Escapando de una excursión de la escuela, intentará pasar unos días en soledad. Ella, Olivia, es una joven que ha vivido demasiado deprisa. Está enganchada a la droga y quiere desintoxicarse para intentar empezar desde cero. Lorenzo sin experiencia, Olivia con demasiada, pero ambos igual de perdidos. El espacio del sótano se convertirá en un refugio en el que ambos podrán expresar sus sentimientos y poco a poco ir tejiendo entre ellos una delicada relación fraternal que hasta el momento no habían tenido la oportunidad de experimentar.

 

 

El director compone un precioso ejercicio de miniatura cinematográfica imbuido por una atmósfera muy especial, como suspendida en el espacio y en el tiempo. Hay lugar para la rabia, la incomprensión, pero también para el encuentro, para el descubrimiento, para el crecimiento, para la transformación. Y está protagonizada por dos actores realmente en estado de gracia, Japoco Olmo Antinori y la fascinante Tea Falco.

Hay un momento, al final de la película, en la que suena la versión italiana de la canción de Bowie Space Oditty, cuya letra reinterpretó Mogol como “Ragazzo solo ragazza sola”. Los dos hermanos la bailarán juntos y mirándose bien a los ojos, reconociéndose el uno en el otro por primera vez, en un clímax tan sensible como turbador. Es quizás, uno de los momentos más emocionante del cine reciente.

“Tú & Yo”, la ¿última? película de Bernardo Bertolucci, en CINE365

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